martes, 15 de enero de 2008

Michigan

Michigan
Gabriela De la Paz

Una vez más, Michigan presenta un escenario distinto al de otros estados, con un ganador distinto. Sus elecciones primarias, muy superficialmente, presentan el resultado que se esperaba de esta etapa: Hillary Clinton y Mitt Romney como los favoritos de los demócratas y republicanos, respectivamente.

El amplio margen obtenido por Hillary Clinton se ve opacado por el hecho de que ni Barack Obama ni John Edwards estuvieron en las boletas. Además de las intensas nevadas, muchos votantes se desanimaron porque sus candidatos no estuvieran representados y decidieron esperar hasta noviembre. Michigan no obtiene delegados demócratas ahora, pero si se levanta el castigo, tendría hasta 156 delegados. Del lado republicano ocurre algo similar, pero hasta ahora se le permiten 30, con la posibilidad de enviar un total de 57 delegados a la convención nacional.

Los demócratas se enfocan en Carolina del Sur, donde nació John Edwards, pero que tiene un alto porcentaje de votantes afroamericanos. Tras las controversiales declaraciones de Hillary sobre el papel de Martin Luther King, Jr. en la lucha por los derechos civiles, puede ser que pierda muchos votos. La contienda empieza a enfocarse en temas raciales, por lo que se espera que Barack Obama despunte, pese a que los Clinton tienen muchos seguidores entre los afroamericanos. Durante el gobierno de Bill Clinton, este grupo vio un incremento real en sus ingresos y le guardan lealtad, pero tal vez no perdonen esta afrenta a MLK. El voto negro estará muy dividido.

Después están California y Nevada. El voto hispano está igualmente dividido entre Obama y Clinton, como muestran los apoyos públicos de las asociaciones de cocineros y maestros. Bill Richardson anunció que se esperará hasta después del 5 de febrero para ver si da su apoyo públicamente a alguno de sus compañeros. Nuevamente, con lo cerrado que está la contienda, basta quedar entre los tres primeros lugares de una forma consistente de aquí al 5 de febrero para sobrevivir.

La victoria de Mitt Romney era esperada, ya que su padre fue gobernador de Michigan durante 3 períodos consecutivos, fue muy popular y Romney jugó la carta de hijo nativo. Se presentó como un heredero de las políticas de su progenitor, consiguiendo el voto de los conservadores y planteándose como un seguidor de Ronald Reagan y George Bush, Sr. Su discurso sobre la economía se centró en empleos, adecuado a la realidad local.

John McCain no pudo repetir la victoria de 2000. En un estado altamente industrial, con una gran tradición obrera, donde se han cerrado muchas fuentes de trabajo, no le ayudó alejarse del discurso de “víctima de la globalización”. El senador por Arizona aseguró que no era posible devolver los trabajos de antaño, pero que podía comprometerse a conseguirles otro tipo de trabajos. Real, pero impopular. Aún así, consigue delegados.

Mike Huckabee quedó en un distante tercer lugar, pero para él es un triunfo, ya que antes de Iowa pocos lo conocían. Se encamina a Florida con buenas expectativas, a pesar de que ahí es Rudi Giuliani puede despegar ahí.

Tanto para Hillary como para Romney una victoria tiene un gran valor simbólico. Sin embargo, sigue siendo una contienda muy cerrada, donde cada estado presenta un caso distinto. Hasta ahora, el conteo de delegados tiene empatados a Clinton y Obama (9), mientras que McCain (7) es puntero entre los republicanos. Esos son los números que cuentan pues así es como se decide la nominación del partido.

jueves, 10 de enero de 2008

La salida de Bill Richardson

Aunque no está 100% confirmado, se habla ya de que Bill Richardson abandona la contienda por la Casa Blanca. Parecería ser cierto porque ha quedado muy abajo en la preferencias de los votantes y no ha acumulado ningún delegado hasta la fecha. Además, se está quedando sin dinero, justo cuando la campaña empieza a moverse hacia estados donde puede tener un mejor desempeño: Nevada, California y luego otros más el 5 de febrero.

Es una lástima, porque Richardson se mantuvo en un excelente nivel durante los debates de CNN y todos los que ocurrieron previos a New Hampshire, etc., incluso en el del canal Bravo, donde no supo contestar si los "gays nace, o se hacen". Su respuesta no fue lo que esperaba la audiencia, pero fue honesta, a riesgo de perder simpatizantes. Se lleva experiencia de gobierno y en política exterior. Gran amigo de los Clinton, se fue de la contienda sin dar su apoyo a nadie, deseando que la gente decidiera por sí misma por quien votar. Tal vez después apoye a alguien más (¿Hillary?), pero por hoy se va en blanco la apuesta de los hispanos.

miércoles, 9 de enero de 2008

Resurgen McCain y Hillary

New Hampshire cumplió con su tradición de nominar no al más popular del momento, sino a quien tiene más posibilidades -según ellos- de ganar, así que anoche escogieron a Hillary Rodham Clinton por encima de Barack Obama. Con ello, Hillary repite la historia de su marido, apodado "the Comeback Kid" que a partir de su segundo lugar en este estado se colocó como puntero en las encuestas, a pesar de que era Paul E. Tsongas el que llevaba la delantera.

Esperemos que en los próximos estados algunos los gane Hillary y otros Barack, con lo que llegarán muy juntos a la convención nacional. Si ocurre así, tendremos -quizás, tampoco es obligatorio- una fórmula única: una mujer blanca y un hombre negro. Pero falta tiempo para eso. Lo que veremos de ahora en adelante es una nueva Hillary (reinventarse o morir) que dijo: "en la última semana los escuché a ustedes y encontré mi propia voz". Si Barack está consiguiendo el voto de los afro-americanos, Hillary va por el voto de las mujeres. Ser una de ellas es un plus, no una desventaja y va con todo por el voto femenino, en un país donde el machismo sigue asomándose, especialmente en política. Al final, si gana ella, habrá roto más tabúes que si ganara Obama.

Del lado republicano, el triunfo de John McCain era esperado y Romney iba por el segundo lugar. En Michigan se espera que gane Romney -nació ahí y su padre fue gobernador- y que despunte su campaña. El triunfo de McCain puede ser uno de los factores de la derrota de Obama, puesto que ambos apelaban a los "independientes", que sólo podían votar una vez, en cualquier partido, y anoche se fueron a votar por McCain.

Recuerden que se trata de sumar delegados, así que aún John Edwards sumó algunos a su causa, con vistas a la reelección. Si llega hasta la convención, es un favorito para vicepresidente. Lo mismo Mike Huckabee, que tendrá más éxito en la siguiente etapa. Ahora la contienda se va a Nevada, Carolina del Sur y los 24 estados que tienen elecciones el 5 de febrero. Prepárense para ver cosas nuevas.

martes, 8 de enero de 2008

Wyoming: el estado ignorado

Entre la sorpresa de Iowa y la expectativa de New Hampshire, los caucuses de Wyoming fueron ignorados. Después de todo, este estado sólo representa 3 votos electorales en las elecciones generales de noviembre.

Además, sólo los republicanos tuvieron caucus. Los demócratas tendrán el suyo hasta el 18 de marzo y es un proceso muy complicado. Amboos caucuses son cerrados, pero hay 14 delegados por parte de los demócratas y 14 de los republicanos. De éstos últimos 12 se eligen de acuerdo al número de votos. Mitt Romney obtuvo el 66.7% de las preferencias, con lo que consigue 8 delegados. Fred Thompson tuvo 25%, llevándose 3 delegados y Duncan Hunter el 8.3%, con 1 delegado. Los 2 restantes se seleccionarán en la convención estatal el 30/31 de mayo.

New Hampshire en el proceso electoral

Con las encuestas apuntando a una victoria de Barack Obama y John McCain en New Hampshire, le queda a Hillary Clinton y a Mitt Romney aferrarse a un segundo lugar para seguir en la contienda y buscar incrementar sus posibilidades de ganar con vistas al SuperDuper Tuesday (5 de febrero), donde 24 estados sostendrán primarias y caucuses. A pesar de la desesperación que parece existir en los equipos de Clinton y Romney, la historia prueba que para llegar a la Casa Blanca se necesita ingenio, paciencia, persistencia, disciplina y suerte. Es una carrera de varias etapas y nada estará seguro hasta que se cuentan los votos electorales y populares el 4 de noviembre. O después, si ocurre una controversia como la de Florida en 2000.

Aquí se trata de una elección primaria abierta. Del lado republicano hay 12 delegados "en juego". Es de tipo proporcional, ya que los delegados se distribuyen entre los candidatos de acuerdo con el número de votos que reciban.

Del lado demócrata también se reparten los delegados de manera proporcional, pero quien no consiga menos del 15% del voto no puede conseguir delegados. Los delegados de los distritos primero son electos en un caucus (que parece ser que se celebró en diciembre) y luego, dependiendo del número de votos que cada candidato consiga en cada distrito se repartirán estos delegados para la convención. Aquí hay un total de 30 delegados.

New Hampshire se precia de atinarle al candidato que será nominado por su partido para luchar por la presidencia de Estados Unidos. Así ocurrió en 1988 con George Bush, padre (republicano), y Michael Dukakis (demócrata), en 2000 con Al Gore y John Kerry cuatro años después. Es posible que refrenden su amor por John McCain (R), como hicieron en 2000 y salga ganador en esta ocasión. Pero los votantes no tienen una bola de cristal y, por ello, pueden escoger a otro aspirante cuya candidatura se desploma después: así fue con McCain hace ocho años y con Patrick Buchanan (R) en 1996, ya que el senador por Arizona perdió frente a George Bush hijo y los republicanos eligieron a Bob Dole para competir contra Bill Clinton en 1996 en vez de Buchanan.

Como Gary Hart puede atestiguar, puede ocurrir algo inesperado (un amorío extra-marital como su romance con Donna Rice) que haga que la carrera del candidato se desplome y nunca falta una de ésas. Pero la experiencia de Paul Tsongas (¿alguien lo recuerda?) muestra que New Hampshire no garantiza nada. En 1992 él fue el triunfador en la primaria de este estado, sólo para ver que un desconocido gobernador de Arkansas, apodado “the Comeback Kid” arrasó a partir del segundo lugar que obtuvo en la primaria de este estado. Tsongas eventualmente dejó la contienda por falta de dinero, a pesar de ganar primarias en varios estados. Sin embargo, sus seguidores dieron una guerra sin cuartel durante todo el semestre y lo colocaron en la convención nacional demócrata en el tercer lugar, donde el candidato nominado fue Bill Clinton. Por cierto, a pesar del número de delegados que tuvo, la decisión de nominarlo se dio hasta muy entrada la noche. Es decir, que lo normal es que se llegue a la convención sin un favorito y que ahí se hagan las negociaciones, no como hemos visto en los últimos años.

jueves, 3 de enero de 2008

Iowa: el inicio de una carrera emocionante

Con Mike Huckabee y Barack Obama como los ganadores en los caucus de Iowa tenemos el pronóstico de una carrera por la presidencia de lo más emocionante de los últimos años. Ambos se presentaron como "los de afuera" que luchaban contra el establishment y contra todos los pronósticos. Apelando a la fe o a la esperanza, más un mensaje inspirador, sencillo, sin tanto dinero como Mitt Romney o Hillary Clinton, que fallaron en llegar a los corazones de la gente, no a sus cerebros. Los dos han demostrado ser capaces de aprender de sus errores y corregir el rumbo. Obama dejó de parecer más intelectual y Huckabee, por ejemplo, entendió que ganaba más puntos sin atacar a sus rivales. Los dos son los candidatos de "hacer posible lo imposible". Obama atrae a los jóvenes, a las mujeres, y por supuesto, a los afro-americanos, que por primera vez ven a uno de ellos como alguien con posibilidades reales. Huckabee puede atraer más a los "hillibillies", los votantes sencillos, rurales, del medio oeste americano y movilizar a la poderosa maquinaria de los evangélicos, que no son muchos en New Hampshire, pero predominan en el sur y el medio-oeste. Además, cae bien y sus discursos tienen muchas frases pegajosas.

Hillary Clinton y Mitt Romney fueron los grandes perdedores de la noche. Pusieron todo su dinero, pero no su corazón en el intento. Ambos se vieron insatisfechos con el resultado, pero tienen esperanzas en New Hampshire. Romney más que Hillary. Ambos tienen que probar que pueden ganar a nivel nacional para obtener los votos necesarios en cada fecha de las primarias. Pero ella es una figura polarizante, que aunque recuerda lo bueno de la Era Clinton, también recuerda lo malo y no tiene el carisma de su esposo. Si quiere vencer a Obama tiene que usar a Chelsea para ganar los votos de los que se están adentrando en la vida politica estadounidense. Ninguno apela al 100% al americano promedio. El pasado de ambos es demasiado fuerte y demasiado conocido y reciente como para convencer de su cambio de postura hacia el centro. La prueba de fuego es New Hampshire, puesto que Hillary ya no parece tan inevitable y Romney empieza a ver un serio peligro en Huckabee.

Quienes también lo hicieron bien fueron John Edwards y John McCain. Edwards quedó en un respetable segundo lugar, con Hillary pisándole la nuca, y McCain resucitó una candidatura que muchos daban por perdida. Así que tienen buenas posibilidades en New Hampshire, a pesar de que no es un buen lugar para los discursos sentimentalistas de Edwards (el mismo de hace 4 años), ni el terco apoyo a la guerra en Iraq de McCain. Pero pueden ser considerados una buena opción para vicepresidentes.

En tercer lugar quedaron Fred Thompson y Rudi Giuliani mucho más atrás. Thompson saldrá de la carrera si no tiene dinero suficiente para continuar después de New Hampshire y Giuliani está empleando una estrategia novedosa que, o le resulta pese a los malos pronósticos de las primeras etapas, o será el justificante de su fracaso en el SuperDuper Tuesday.

Los que sin duda se irán a más tardar para el 5 de febrero -o antes- son todos los demás que aún no se han ido: Hunter, Kucinich, Paul, Richardson, etc. Lo que está pendiente es ver a quién van a apoyar. De ello depende los favores que deban, las lealtades que tengan y, por supuesto, lo que puedan conseguir a cambio. Le van a apostar a quien vean con más posibilidades de ganar.

Esta campaña no es sobre razas o géneros. Gana el que pone el nivel del juego, o el que toca la pieza, no el que le sigue la corriente y conduce su carrera en base a responder a los ataques o las jugadas. Sin embargo, recuerden que Iowa es el primero de 50 estados y que quedan 49 por definir.

miércoles, 2 de enero de 2008

Últimas horas para el countdown

Mañana se llevarán a cabo los “caucus” de Iowa, que son reuniones a nivel local en 1,784 distritos. Con esto arranca oficialmente la contienda por la Casa Blanca. Básicamente, los caucus funcionan de la siguiente manera:  1. La gente (votantes afiliados al partido demócrata) se reúne en estos “caucus” para discutir las propuestas de los candidatos en la voz de los delegados que están asociados a su candidatura.

2. Junto con los afiliados del partido se reúnen en un mismo cuarto, señalando diferentes esquinas para los seguidores de cada candidato. Quien reúna la mayor cantidad de gente en su espacio gana la nominación de ese recinto.

3. Los seguidores de algún candidato con la menor cantidad de seguidores pueden añadirse a otro candidato que haya conseguido más apoyo.  

4. De aquí salen los delegados que van a representar al
distrito en las convenciones de los condados, donde seleccionan a los que irán a la convención estatal y de aquí salen los delegados que representan a X candidato y que asistirán a la convención nacional.

4. 1 Los republicanos son más sencillos: usan boletas y votan en secreto y los resultados deciden qué delegados asistirán a la convención estatal.

La idea es antiquísima y tiene como fin que la gente entre en contacto directo con los candidatos, pues son reuniones pequeñas en casas, escuelas, edificios públicos, etc. La única forma de conseguir votos en Iowa es que el candidato asista al mayor número de reuniones y hable
con la mayor cantidad de personas. Entre más personas apoyen públicamente a un candidato, habrá más delegados que lo representen, por parte de Iowa o cualquier otro estado, en la convención nacional y eso les ayudará a acarrear más votos. Por eso Iowa atrae la atención de los candidatos y la prensa, seguido por New Hampshire el 8 de enero. Quienes no consiguen suficientes votos aquí se ven obligados a abandonar la contienda.

Según RealClearPolitics.com (RCP, http://www.realclearpolitics.com/polls/) para los demócratas, Hillary Clinton tiene el 28.6% de las preferencias, seguida por Barack Obama con un 27.0%, John Edwards con 25.6% y de ahí los números caen hasta el 6.0% de Bill Richardson (26/12-30/12). Es probable que Dennis Kucinich, Joe Biden, Christopher Dodd y Mike Gravel salgan del juego antes de febrero.

Para los republicanos sorpresivamente es Mike Huckabee el que lleva 28.3% puntos, seguido por Mitt Romney con 27.9%, John McCain con 11.6%, y finalmente, Rudi Giuliani con 6.3% (¿es sorpresa? sabemos que su apuesta es Florida). En el ínter están Fred Thompson (11.3%) y Ron Paul (6.7%), que seguramente abandonarán la contienda muy pronto.

Como dijera Barack Obama: “Las encuestas no son suficientes. Lo único que cuenta es si ustedes acuden o no a los caucus. Lo único que cuenta es si en las próximas 72 horas ustedes están dispuestos a trabajar por esto” (The New York Times, 1/01/08). Así que nada está dicho hasta que empiecen a caer los números del conteo de votos. Clinton, Obama y Edwards están muy cerca en las preferencias, así que no hay nada escrito en piedra. Aunque es la favorita, Hillary puede quedar en segundo lugar. Del lado republicano, la pelea está entre Romney y Huckabee, pero este último puede quedar en tercer lugar en New Hampshire.

Esta campaña pinta para ser una de las más emocionantes de las últimas décadas. Esperemos que no se arruine con los ataques negativos innecesarios, que no se acartonen demasiado y que los candidatos(a) hayan guardado ideas y argumentos para entretenernos en los meses que vienen.