martes, 13 de mayo de 2008

Las primarias de Virginia Occidental

Todas las predicciones apuntan a que Hillary Clinton ganará en este estado. Incluso el equipo de campaña de Barack Obama reconoce que también se llevará Kentucky. Si bien Virginia Occidental sólo aporta 28 delegados, es uno de los estados claves en las elecciones de noviembre y se añadiría a la lista de estados "swing" que Hillary Clinton ha ganado, sin contar que ella puede continuar diciendo que Obama no es capaz de ganarle a McCain ahí. A estas alturas, sólo cabe ver si la victoria será suficiente para que la senadora por Nueva York siga en la contienda. Desgraciadamente para ella, finalmente Obama la ha superado en el número de superdelegados y eso hace que lo más factible es que ella no sea la nominada por el partido demócrata.

El triunfo de Hillary Clinton en Virginia Occidental es predecible no sólo por los resultados de las encuestas, sino por algo que el equipo de campaña de Barack Obama se ha empeñado en ocultar y que el Washington Post ha traído a colación ahora: que desde que empezó la contienda muchos de los chicos y chicas que lo apoyan, que salen a las calles a buscar votos se han enfrentado a insultos y hasta un cierto grado de violencia de gente que dice que no votará por Obama porque es negro. Esto ha ocurrido en Pennsylvania e Indiana (ver artículo: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2008/05/12/AR2008051203014.html?hpid=topnews&sid=ST2008051301359)

Otro tema que hasta ahora no se ha podido percibir en su totalidad, es hasta qué grado la gente desconfía de Obama por no usar un pin de su bandera en señal de amor a su país y por estar vinculado (aunque ahora ya no) al Reverendo Wright, o por la parte de su familia que es musulmana, como señalara una persona en el artículo del Washington Post. Que crean que Obama no juraría sobre la Biblia o saludaría a la bandera es algo que debe tomarse en serio, porque más que la expresión de prejuicios, es una señal de si creen que Barack comparte sus valores o no y ése es un criterio básico al momento de elegir por quién votar. John McCain no despierta estas dudas.

sábado, 10 de mayo de 2008

¿Debe abandonar Hillary Clinton su lucha por la Casa Blanca?

Muchos analistas opinan que sí. Que, ante la cantidad de delegados que Barack Obama lleva acumulados, que es lo que debe hacer. Si tomamos en cuenta los casos de Rudi Giuliani (que prácticamente no compitió), John Edwards y Mitt Romney, además de los otros aspirantes que salieron antes del 5 de febrero, es lo que han hecho todos, excepto Mike Huckabee. Pero también es cierto que muchos de ellos sabían que tenían 1% de posibilidades de quedar nominados y se lanzaron para ganar prestigio y ser considerados como potenciales candidatos a vicepresidente (Edwards y Richardson, especialmente).

Hay quienes afirman que los ataques de Hillary dañan a Obama y al partido. Curiosamente, no opinan que si Obama ataca a la senadora, le hace daño a ella y al partido. Es un doble estándar que no comprendo. Cierto, ella ha sido muy dura y muy frontal. Pero los ataques de Obama son sutiles y sumamente eficaces. De no ser así, sería ella quien llevara la delantera.

Día a dia se complican más las cosas para Hillary Clinton. Cada anuncio de un superdelegado que se decanta por Barack le dificulta la tarea. Como en Ohio, Texas y Pennsylvania, en West Virginia y Kentucky tiene que sacar un margen enorme de ventaja, previendo que Oregon le será adverso. Es difícil saber cómo votarán los puertorriqueños, aunque hay quienes dicen que ella ganará ese "estado-libre asociado" y otros no descartan que sea el senador por Illinois. Finalmente, hay quienes esperan que para cuando sea el turno de Montana y Dakota del Sur, ya quede sólo un(a) candidato(a). Pero ya no se puede predecir nada.

Tampoco podemos olvidar que todos los que escribimos blogs, artículos de opinión, quienes dan entrevistas en los medios de comunicación, analistas, etc., tienen un prisma particular. Y hay quien quiere ver a los Clinton fuera del escenario político. Del lado de los delegados, es Obama el que queda en deuda con los superdelegados que le dan su apoyo públicamente. Con los Clinton únicamente pagan una deuda pendiente.

Si Barack Obama quiere que Hillary Clinton abandone la contienda, debe ofrecerle una salida digna. El puesto de vicepresidente es una opción discutible, hay quien piensa que eso le daría la oportunidad de contender en el 2012, aunque si Barack llegara a la presidencia, siendo tan joven (y tan ambicioso), lo lógico es que quiera postularse para la reelección y el 2016 es ya muy lejano para Clinton. Probablemente debe ofrecerle el control del Congreso, de majority whip (que está determinado por los resultados de las elecciones) y ella debe trabajar por convertirse en una senadora legendaria, que sea un referente para su partido. En las décadas pasadas, numerosos senadores demócratas gozaron de un poder en el Congreso que era equiparable al del Presidente y ése podría ser su caso. También podría optar por la gubernatura de Nueva York. Es decir, su futuro no se termina aquí.

No sólo eso, Barack Obama tiene que ganarse a la base de votantes de Hillary Clinton y para ello tiene que llegar a un buen acuerdo público con su contrincante, para que ella, en cierto modo, "se los pase". Hillary sigue teniendo una buena cuota de apoyo que no puede sentirse menospreciada por el partido demócrata (votarían por McCain). It takes two to tango...

miércoles, 7 de mayo de 2008

La brecha

El resultado de las primarias de ayer fue totalmente previsible: Hillary Clinton predominó en Indiana, con el 50.9% de los votos y Barack Obama ganó en Carolina del Norte, con el 56.2%. La contienda sigue igual que antes. Hillary intentará obtener alguna victoria -tratando de obtener un mayor margen- en los siguientes estados, mientras que Barack cosechará delegados, con miras a la Convención Nacional.

Una mirada a los mapas nos demuestra que Clinton ganó en la mayoría de los condados de Indiana, pero perdió en las grandes ciudades. En Carolina del Norte, ambos candidatos se dividieron casi a la mitad al estado, pero además Obama venció en las ciudades más pobladas.

Es interesante que haya sido hasta esta etapa final donde Hillary Clinton esté emergiendo con más fuerza y que finalmente se haya desbaratado la Obamanía. En una contienda electoral, tiene más posibilidades de ganar quien pone el tono y los temas del discurso. Obama ganó mientras la palabra "cambio" llegó a prevalecer hasta en los debates de los republicanos. Hillary está obteniendo victorias cuando se ha visto que el discurso post-racial de Obama es una falacia, que el candidato tiene sus fallas como cualquier otro (derivados de su error de juicio al haber escogido como pastor al reverendo Wright), pero si Obama sigue cosechando victorias, los delegados seguirán yéndose a su lado.

Los demócratas muy probablemente elijan a Barack Obama como su nominado a la candidatura por la Presidencia, ya que temen perder el voto de los afro-americanos que se les está dando en una cantidad del 90% como mínimo. Sin embargo, esto sería un error. En las elecciones de 2004, George W. Bush tuvo menos del 20% de votos de los afroamericanos, así que éste es un voto cautivo. Sin embargo, el partido se arriesgaría a perder a ese frágil cúmulo de votantes, los "Reagan Democrats" que se verían seducidos fácilmente por la propuesta de John McCain y que Obama no podría retener. Son ellos, los votantes blancos, los de cuello azul, los de los pueblos, los jubilados y los hispanos (que no acaban de asentarse en este partido) los que están en juego, no los afroamericanos. Desde que se aprobó el Acta de Derechos Civiles de 1964 han estado moviéndose hacia el lado republicano, así que en el 2010 los republicanos volverían a tener el control del Congreso. En cuanto a la campaña como tal, a partir de septiembre veríamos una repetición de la campaña Kerry-Bush, pero ahora en la versión Obama-McCain. Escoger a Obama es una obligación porque ha acumulado el mayor número de delegados hasta ahora, pero sinceramente dudo que sea el camino seguro a la Casa Blanca. Me encantaría verlo como el primer Presidente negro de la historia estadounidense, pero creo que el costo para el partido demócrata sería muy alto.

viernes, 2 de mayo de 2008

Indiana y Carolina del Norte

El próximo martes se celebran elecciones primarias en Carolina del Norte e Indiana. Se espera que en el primer estado sea Barack Obama el que se lleve la mayoría de los votos. Es un estado con una población afroamericana importante y ellos, más que nunca antes, votarán por uno de los suyos. En Indiana las preferencias están muy cercanas, pero es muy posible que sea Hillary Clinton quien gane en Indiana, que es un estado donde hay más blancos, tienen un promedio más bajo de educación y son más pobres que la media nacional. Pero tienen una importante población negra y seguramente apoyarán a Obama. Con lo cual volvemos a la misma situación de hace unas semanas: si Hillary gana en grande en Indiana y Virginia Occidental, seguirá disputándole el liderazgo a Obama. Sin embargo, lo paradójico es que los superdelegados siguen pasándose al lado de Obama.

En síntesis, todavía no se puede prever si la aparición del furibundo Reverendo Wright le hará daño a Obama o no. Tal vez los resultados de Indiana y Carolina del Norte puedan decir algo, pero lo más seguro es que la contienda siga igual. Lo que sí se puede ver es que la Obamanía está tocando tierra y que Hillary Clinton está subiendo, poco a poco, gracias a su tenacidad. Tanto Barack Obama como Hillary Clinton son excelentes candidatos y harían una fórmula de ensueño para muchos. El problema es, ¿quién iría como President@ y quién como Vice-President@? Y hay que ver si no es una fórmula todavía muy difícil de aceptar (lo cual dice mucho de Estados Unidos y cómo el liberalismo se ha detenido en este país).

martes, 29 de abril de 2008

El turno del Reverendo Wright

El Reverendo Wright ha ido por sus 15 minutos de fama al aventarse un par de super conferencias ante la NCAAP y el National Press Club para explicarse y presentarse a la prensa "a su manera" y también realizó una entrevista con Bill Moyers. Wright utilizó la palabra y su derecho a defenderse, lo cual está muy bien. Pero el hombre ha usado el púlpito secular para dañar a su ex protegido y regordearse en su narcisismo. Es posible que el Reverendo Wright se haya sentido agraviado por la actitud de Obama en el discurso de Filadelfia (18 de marzo) sobre cuestiones raciales. Lo que podemos ver es que la relación entre ellos es más compleja de lo que parecía en un principio. En el debate previo a las elecciones de Pennsylvania, se le preguntó al senador porqué Wright había sido “desinvitado” al lanzamiento de su campaña. El ministro afirma que Obama le dijo que podía ser duro en sus sermones y que era mejor para él no estar ahí ese día. Lo cierto es el debate mostró que Obama no era sincero en cuanto a que sabía lo que su pastor decía y cuándo lo decía, sino que decidió ignorarlo hasta que Wright comenzó a ser un lastre.

Sin embargo, el equipo de Barack Obama siente que el énfasis en el Reverendo le perjudica, que viene otra vez todo el cuestionamiento de la raza, pero sobre todo, de las conexiones de Obama con líderes negros que tienen una postura más contestataria hacia el "mainstream" americano y que, en su propia relación con Wright lo deja como un hipócrita, como un político cualquiera que miente.

De pasada, el señor Wright está aprovechando la oportunidad que le da el sistema y que de ahí sacará un buen dinerito. Obama ya le pintó la raya en su momento y que no hay nada más que decir, sólo mantener la distancia. Al buen entendedor, pocas palabras. Si las encuestas y los analistas sugieren que Obama no ha podido acercarse a los católicos y los obreros blancos, menos lo hará con un pastor que está atizando el fuego. Pero las acciones de Wright también son una oportunidad para que Obama pase de las palabras a los hechos y empiece un verdadero movimiento de reconciliación racial. Puede ser un Jesse Jackson o un Martin Luther King, con la opción de llegar a la Casa Blanca, como no se les presentó a éstos.

ADENDO: Barack Obama ha respondido a la iniciativa pública de su ahora ex pastor. Se desmarcó, ahora sí, del Reverendo Wright, con las siguentes palabras:
"Cuando digo que encuentro atroces estos comentarios, de verdad lo digo. Cualquiera que haya trabajado conmigo, que conozca mi vida, que haya leído mis libros, que haya visto de lo que se trata esta campaña, pienso que entenderá que [Wright] es completamente opuesto a lo que yo defiendo y a donde quiero llevar a este país". Ya era hora. Es tiempo de que Barack asuma riesgos.

Liga al video del discurso de Obama: http://my.barackobama.com/page/community/post/stateupdates/gGCJJT

Liga para ver su discurso:
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2008/04/28/AR2008042800446.html?hpid=topnews
Liga para ver la entrevista con Bill Moyers, de PBS:
http://www.pbs.org/moyers/journal/04252008/watch.html

viernes, 25 de abril de 2008

¿Por qué ganó Hillary Clinton en Pennsylvania?

Pennsylvania era un estado difícil para Barack Obama. Aún así, logró ir disminuyendo el margen de ventaja que le llevaba su contrincante. Sin embargo, a pesar de que gastó mucho más que ella en publicidad, no logró vencerla. Eso sí, al haber reducido la ventaja a 9%, impidió que ella tuviera un margen mayor que le diera más peso al argumento de su causa. Barack Obama sigue siendo líder en el conteo de votos populares, delegados y superdelegados.

Pero hay datos interesantes aquí que vale la pena analizar: una es la cuestión racial. Otra es que Hillary Clinton no ha perdido la base de votantes que ha tenido hasta ahora (gente de 60 años en adelante, clase obrera, clase media, hispanos y ahora católicos). La tercera es la cuestión de la "elegibilidad" o "electabilidad" de Obama, que fue la cuña que el bando Clinton logró meter en la mente del electorado.

Digan lo que digan, el tema racial es importante. No tanto si Barack Obama es negro, afroamericano, o como se le quiera llamar. Lo que está en juego es el resentimiento de los negros hacia los blancos (y viceversa). O, dicho de otra manera, la animadversión y la desconfianza que hay entre estos grupos. El problema no es Barack, puesto que no tiene esa actitud confrontativa que propicia rechazo entre los blancos, sino gente como el Reverendo Wright. Lo que le pega a Barack es su asociación con este tipo de personas. Aunque lo que hay de fondo es la falta de un diálogo entre las partes.

Algo interesante es que se han sostenido los bandos que apoyan a cada uno de los candidatos. Pero aquí es donde está el premio gordo. Hay más gente con el perfil de votantes que apoya a Hillary Clinton que el que apoya a Barack Obama. Aunque esto sea un argumento de peso para pedir que unan sus candidaturas, eso es algo que por ahora se antoja improbable, ¿para qué conformarse con ser el número 2 si puedes ser el número 1? De modo que, cuando se escoja la fórmula que competirá por al presidencia, se tiene que tomar en cuenta esto. Ni Hillary ha sido capaz de quitarle votantes a Barack, ni él a ella. Y ya estamos en una etapa en la que alguien debería ceder.

En este punto, no podemos dejar de notar que en Estados Unidos hay más votantes con un perfil similar a los simpatizantes de Hillary Clinton, que los de Barack Obama. Además de la amenaza de los que dicen que si queda Hillary votarán por McCain y de los que dicen que si queda Obama o se abstienen o se van con McCain, lo cierto es que parece ser que se perderían más votos si se va Hillary que si se va Barack. Por supuesto, es un argumento muy discutible, pero hay algo de verdad en ello. El tema de la electabilidad de Obama se reforzó en Pennsylvania, no sólo por las siete semanas entre las primarias de Texas y Ohio que siguieron posicionándolo como favorito y que, por ello, le tocó enfrentar el escrutinio y las críticas de la prensa, algo que Hillary hace mejor que Obama. Lo otro es que Hillary Clinton ha ganado las primarias en siete de los ocho estados más poblados de Estados Unidos, que ha obtenido una victoria en tres estados "swing". Pensando en las elecciones de noviembre, es posible que si queda Barack Obama, estos estados se los lleve McCain, con sus respectivos votos electorales (que son muchos). El "Bittergate", las reacciones de Barack Obama en las combativas ruedas de prensa, el desempeño en el debate del 16 de abril, son pequeños detalles, pero aquí todo cuenta. La importancia de Pennsylvania es que es un microcosmos de lo qu es el país en su totalidad, de ahí que, el argumento Hillary sobre su electabilidad se haya reforzado, mientras que el de Barack, a pesar de tener el liderazgo en el conteo de delegados, se haya debilitado. Quedan más estados y delegados por convencer...

martes, 22 de abril de 2008

Pennsylvania: un estado decisivo

Hoy es un día en que se ponen a prueba las candidaturas de Barack Obama y Hillary Clinton. Los especialistas no dudan en señalar que es Hillary quien tiene que probar, con una contundente victoria en este estado, que es la mejor candidata, para que así los superdelegados comiencen a fluir hacia su lado.

En las últimas semanas, Barack Obama ha sufrido un mayor escrutinio de la prensa, además de controversias sobre su patriotismo, su religión y su asociación con personajes de la comunidad afroamericana que tiene una visión más confrontativa de la relación entre blancos y negros, poniendo en entredicho el mensaje conciliador de Obama. Por otro lado, el mismo Obama se creó un problema al hablar en un tono condescendiente (pero despectivo) de los pobladores de las áreas rurales de Pennsylvania.

Sin embargo, quien enfrenta una situación más difícil es Hillary Clinton. Ella enfrenta problemas financieros, llamadas de varios colegas que le piden que abandone la contienda, superdelegados que se van del lado de Obama y los ánimos entre sus simpatizantes que tienden a apagarse.

Lo ideal es que uno de los dos ganara contundentemente en Pennsylvania, obteniendo votos y 188 delegados. Si Hillary obtuviera todos los votos, tendría 1667 delegados contra los 1636 de Obama, con lo cual la competencia estaría lejos de terminar y tendríamos que esperar a los resultados de Carolina del Norte (134), Indiana (84) que son los más próximos, pero no los últimos. Si ganara Obama, a Clinton le sería difícil sostener su argumento de que ella ha ganado en los estados más grandes: con mayores votos populares, que en las elecciones de noviembre implican votos del Colegio Electoral (que son los que realmente cuentan, no hay que olvidarlo). Si el triunfo de Obama es por un amplio margen, entonces Hillary debe considerar dejar de competir.

Barack Obama necesita ganar aquí, con cualquier tipo de margen porque es el frontrunner, mientras que Hillary necestia una victoria abrumadora, de más de 10 puntos porcentuales que hoy no se lo dan las encuestas (mismas que han fallado repetidamente en esta elección). Pero veremos qué decide la gente de Pennsylvania.