Hoy se decide un total de 125 delegados para Kentucky y Oregon. Mientras en el primer estado será Hillary Clinton quien resulte triunfadora (con hasta el 29% de ventaja sobre Obama, según algunas encuestas), en el segundo arrasará Obama (con un margen similar). La contienda terminará el 3 de junio y a estas alturas lo más probable es que Barack Obama se lleve más delegados y superdelegados que Hillary Clinton y que el mismo partido demócrata decida no tomar en cuenta los votos de Michigan y Florida, como había dicho desde el principio en parte para hacer respetar sus reglas y en parte para que se decida ya un ganador.
Sobre porqué Hillary Clinton no tira la toalla, basta leer el editorial de Richard Cohen en el Washington Post (http://www.realclearpolitics.com/articles/2008/05/clinton_becomes_her_own_woman.html) para entender que no está ahí por molestar a Obama y al resto del partido, sino para demostrar -una vez más- que es una luchadora y para que quede claro que está ahí por méritos propios. Será tal vez con el afán de quitarse el Hillary DE Clinton (lo dudo), pero el caso es que uno de los mensajes de su campaña es que representa a los que no se rinden (discursos de victoria en Ohio, Pennsylvania, Virginia Occidental) y está cumpliendo su palabra, por difícil que esto sea. Es decir, que Hillary está perdiendo esta carrera por la presidencia, pero no se está rindiendo. Falta ver la reconciliación con Barack Obama.
martes, 20 de mayo de 2008
jueves, 15 de mayo de 2008
¿Barack Obama y John Edwards juntos como una fórmula?
En 2004 John Edwards fue el primero en saltar al ruedo en la campaña para presidente. Con sólo 2 años como senador, se especuló que en realidad buscaba notoriedad nacional y aspirar a vicepresidente. Cuando ocupó ese lugar en la fórmula con John Kerry, resultó que en realidad sí quería ser presidente y mantuvo una campaña paralela a la de Kerry (y por ello, responsable parcialmente de que no hayan podido llegar a la Casa Blanca).
En 2008, John Edwards volvió a postularse para presidente. Aunque salió muy pronto en la campaña, dejó una buena impresión entre sus seguidores y, lo más importante, un vacío entre los demócratas. Edwards, con un discurso populista apelaba al norteamericano promedio, blanco, de clase media/trabajadora, de las áreas rurales o pequeñas ciudades. Al quedarse escaso de fondos y al no llegar al primer lugar en las primarias de Carolina del Sur, tuvo que salir después del Super Martes. Pero se cuidó de expresar abiertamente sus preferencias hacia Barack Obama o Hillary Clinton. Sin embargo, recordemos que en los debates eran Obama y él quienes más ferozmente atacaban a la senadora.
Por lo tanto, que su apoyo público a Barack Obama sea hasta en este momento, no sorprende y tampoco es gratuito. Al igual que Bill Richardson, busca conseguir para Obama los votos que en su momento fluyeron hacia él. En todo este tiempo, Obama no fue capaz de llegar a la base de votantes que tenía Edwards, cosa que sí hizo Hillary y que le ha permitido seguir en la competencia. Por eso el apoyo de Edwards parece tan crucial ahora.
Si Barack Obama es el candidato presidencial de los demócratas, no puede obviar el mensaje que están dirigiendo los que antes votaron por Edwards y ahora lo hacen por Clinton: la raza es un factor fundamental y el Partido Demócrata tiene que escoger muy bien cómo balancear las flaquezas de Obama con otra figura para vicepresidente. Parece ser que John Edwards está apostando fuerte por la vicepresidencia, pero no es el único, como veremos próximamente.
En 2008, John Edwards volvió a postularse para presidente. Aunque salió muy pronto en la campaña, dejó una buena impresión entre sus seguidores y, lo más importante, un vacío entre los demócratas. Edwards, con un discurso populista apelaba al norteamericano promedio, blanco, de clase media/trabajadora, de las áreas rurales o pequeñas ciudades. Al quedarse escaso de fondos y al no llegar al primer lugar en las primarias de Carolina del Sur, tuvo que salir después del Super Martes. Pero se cuidó de expresar abiertamente sus preferencias hacia Barack Obama o Hillary Clinton. Sin embargo, recordemos que en los debates eran Obama y él quienes más ferozmente atacaban a la senadora.
Por lo tanto, que su apoyo público a Barack Obama sea hasta en este momento, no sorprende y tampoco es gratuito. Al igual que Bill Richardson, busca conseguir para Obama los votos que en su momento fluyeron hacia él. En todo este tiempo, Obama no fue capaz de llegar a la base de votantes que tenía Edwards, cosa que sí hizo Hillary y que le ha permitido seguir en la competencia. Por eso el apoyo de Edwards parece tan crucial ahora.
Si Barack Obama es el candidato presidencial de los demócratas, no puede obviar el mensaje que están dirigiendo los que antes votaron por Edwards y ahora lo hacen por Clinton: la raza es un factor fundamental y el Partido Demócrata tiene que escoger muy bien cómo balancear las flaquezas de Obama con otra figura para vicepresidente. Parece ser que John Edwards está apostando fuerte por la vicepresidencia, pero no es el único, como veremos próximamente.
martes, 13 de mayo de 2008
Las primarias de Virginia Occidental
Todas las predicciones apuntan a que Hillary Clinton ganará en este estado. Incluso el equipo de campaña de Barack Obama reconoce que también se llevará Kentucky. Si bien Virginia Occidental sólo aporta 28 delegados, es uno de los estados claves en las elecciones de noviembre y se añadiría a la lista de estados "swing" que Hillary Clinton ha ganado, sin contar que ella puede continuar diciendo que Obama no es capaz de ganarle a McCain ahí. A estas alturas, sólo cabe ver si la victoria será suficiente para que la senadora por Nueva York siga en la contienda. Desgraciadamente para ella, finalmente Obama la ha superado en el número de superdelegados y eso hace que lo más factible es que ella no sea la nominada por el partido demócrata.
El triunfo de Hillary Clinton en Virginia Occidental es predecible no sólo por los resultados de las encuestas, sino por algo que el equipo de campaña de Barack Obama se ha empeñado en ocultar y que el Washington Post ha traído a colación ahora: que desde que empezó la contienda muchos de los chicos y chicas que lo apoyan, que salen a las calles a buscar votos se han enfrentado a insultos y hasta un cierto grado de violencia de gente que dice que no votará por Obama porque es negro. Esto ha ocurrido en Pennsylvania e Indiana (ver artículo: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2008/05/12/AR2008051203014.html?hpid=topnews&sid=ST2008051301359)
Otro tema que hasta ahora no se ha podido percibir en su totalidad, es hasta qué grado la gente desconfía de Obama por no usar un pin de su bandera en señal de amor a su país y por estar vinculado (aunque ahora ya no) al Reverendo Wright, o por la parte de su familia que es musulmana, como señalara una persona en el artículo del Washington Post. Que crean que Obama no juraría sobre la Biblia o saludaría a la bandera es algo que debe tomarse en serio, porque más que la expresión de prejuicios, es una señal de si creen que Barack comparte sus valores o no y ése es un criterio básico al momento de elegir por quién votar. John McCain no despierta estas dudas.
El triunfo de Hillary Clinton en Virginia Occidental es predecible no sólo por los resultados de las encuestas, sino por algo que el equipo de campaña de Barack Obama se ha empeñado en ocultar y que el Washington Post ha traído a colación ahora: que desde que empezó la contienda muchos de los chicos y chicas que lo apoyan, que salen a las calles a buscar votos se han enfrentado a insultos y hasta un cierto grado de violencia de gente que dice que no votará por Obama porque es negro. Esto ha ocurrido en Pennsylvania e Indiana (ver artículo: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2008/05/12/AR2008051203014.html?hpid=topnews&sid=ST2008051301359)
Otro tema que hasta ahora no se ha podido percibir en su totalidad, es hasta qué grado la gente desconfía de Obama por no usar un pin de su bandera en señal de amor a su país y por estar vinculado (aunque ahora ya no) al Reverendo Wright, o por la parte de su familia que es musulmana, como señalara una persona en el artículo del Washington Post. Que crean que Obama no juraría sobre la Biblia o saludaría a la bandera es algo que debe tomarse en serio, porque más que la expresión de prejuicios, es una señal de si creen que Barack comparte sus valores o no y ése es un criterio básico al momento de elegir por quién votar. John McCain no despierta estas dudas.
sábado, 10 de mayo de 2008
¿Debe abandonar Hillary Clinton su lucha por la Casa Blanca?
Muchos analistas opinan que sí. Que, ante la cantidad de delegados que Barack Obama lleva acumulados, que es lo que debe hacer. Si tomamos en cuenta los casos de Rudi Giuliani (que prácticamente no compitió), John Edwards y Mitt Romney, además de los otros aspirantes que salieron antes del 5 de febrero, es lo que han hecho todos, excepto Mike Huckabee. Pero también es cierto que muchos de ellos sabían que tenían 1% de posibilidades de quedar nominados y se lanzaron para ganar prestigio y ser considerados como potenciales candidatos a vicepresidente (Edwards y Richardson, especialmente).
Hay quienes afirman que los ataques de Hillary dañan a Obama y al partido. Curiosamente, no opinan que si Obama ataca a la senadora, le hace daño a ella y al partido. Es un doble estándar que no comprendo. Cierto, ella ha sido muy dura y muy frontal. Pero los ataques de Obama son sutiles y sumamente eficaces. De no ser así, sería ella quien llevara la delantera.
Día a dia se complican más las cosas para Hillary Clinton. Cada anuncio de un superdelegado que se decanta por Barack le dificulta la tarea. Como en Ohio, Texas y Pennsylvania, en West Virginia y Kentucky tiene que sacar un margen enorme de ventaja, previendo que Oregon le será adverso. Es difícil saber cómo votarán los puertorriqueños, aunque hay quienes dicen que ella ganará ese "estado-libre asociado" y otros no descartan que sea el senador por Illinois. Finalmente, hay quienes esperan que para cuando sea el turno de Montana y Dakota del Sur, ya quede sólo un(a) candidato(a). Pero ya no se puede predecir nada.
Tampoco podemos olvidar que todos los que escribimos blogs, artículos de opinión, quienes dan entrevistas en los medios de comunicación, analistas, etc., tienen un prisma particular. Y hay quien quiere ver a los Clinton fuera del escenario político. Del lado de los delegados, es Obama el que queda en deuda con los superdelegados que le dan su apoyo públicamente. Con los Clinton únicamente pagan una deuda pendiente.
Si Barack Obama quiere que Hillary Clinton abandone la contienda, debe ofrecerle una salida digna. El puesto de vicepresidente es una opción discutible, hay quien piensa que eso le daría la oportunidad de contender en el 2012, aunque si Barack llegara a la presidencia, siendo tan joven (y tan ambicioso), lo lógico es que quiera postularse para la reelección y el 2016 es ya muy lejano para Clinton. Probablemente debe ofrecerle el control del Congreso, de majority whip (que está determinado por los resultados de las elecciones) y ella debe trabajar por convertirse en una senadora legendaria, que sea un referente para su partido. En las décadas pasadas, numerosos senadores demócratas gozaron de un poder en el Congreso que era equiparable al del Presidente y ése podría ser su caso. También podría optar por la gubernatura de Nueva York. Es decir, su futuro no se termina aquí.
No sólo eso, Barack Obama tiene que ganarse a la base de votantes de Hillary Clinton y para ello tiene que llegar a un buen acuerdo público con su contrincante, para que ella, en cierto modo, "se los pase". Hillary sigue teniendo una buena cuota de apoyo que no puede sentirse menospreciada por el partido demócrata (votarían por McCain). It takes two to tango...
Hay quienes afirman que los ataques de Hillary dañan a Obama y al partido. Curiosamente, no opinan que si Obama ataca a la senadora, le hace daño a ella y al partido. Es un doble estándar que no comprendo. Cierto, ella ha sido muy dura y muy frontal. Pero los ataques de Obama son sutiles y sumamente eficaces. De no ser así, sería ella quien llevara la delantera.
Día a dia se complican más las cosas para Hillary Clinton. Cada anuncio de un superdelegado que se decanta por Barack le dificulta la tarea. Como en Ohio, Texas y Pennsylvania, en West Virginia y Kentucky tiene que sacar un margen enorme de ventaja, previendo que Oregon le será adverso. Es difícil saber cómo votarán los puertorriqueños, aunque hay quienes dicen que ella ganará ese "estado-libre asociado" y otros no descartan que sea el senador por Illinois. Finalmente, hay quienes esperan que para cuando sea el turno de Montana y Dakota del Sur, ya quede sólo un(a) candidato(a). Pero ya no se puede predecir nada.
Tampoco podemos olvidar que todos los que escribimos blogs, artículos de opinión, quienes dan entrevistas en los medios de comunicación, analistas, etc., tienen un prisma particular. Y hay quien quiere ver a los Clinton fuera del escenario político. Del lado de los delegados, es Obama el que queda en deuda con los superdelegados que le dan su apoyo públicamente. Con los Clinton únicamente pagan una deuda pendiente.
Si Barack Obama quiere que Hillary Clinton abandone la contienda, debe ofrecerle una salida digna. El puesto de vicepresidente es una opción discutible, hay quien piensa que eso le daría la oportunidad de contender en el 2012, aunque si Barack llegara a la presidencia, siendo tan joven (y tan ambicioso), lo lógico es que quiera postularse para la reelección y el 2016 es ya muy lejano para Clinton. Probablemente debe ofrecerle el control del Congreso, de majority whip (que está determinado por los resultados de las elecciones) y ella debe trabajar por convertirse en una senadora legendaria, que sea un referente para su partido. En las décadas pasadas, numerosos senadores demócratas gozaron de un poder en el Congreso que era equiparable al del Presidente y ése podría ser su caso. También podría optar por la gubernatura de Nueva York. Es decir, su futuro no se termina aquí.
No sólo eso, Barack Obama tiene que ganarse a la base de votantes de Hillary Clinton y para ello tiene que llegar a un buen acuerdo público con su contrincante, para que ella, en cierto modo, "se los pase". Hillary sigue teniendo una buena cuota de apoyo que no puede sentirse menospreciada por el partido demócrata (votarían por McCain). It takes two to tango...
miércoles, 7 de mayo de 2008
La brecha
El resultado de las primarias de ayer fue totalmente previsible: Hillary Clinton predominó en Indiana, con el 50.9% de los votos y Barack Obama ganó en Carolina del Norte, con el 56.2%. La contienda sigue igual que antes. Hillary intentará obtener alguna victoria -tratando de obtener un mayor margen- en los siguientes estados, mientras que Barack cosechará delegados, con miras a la Convención Nacional.
Una mirada a los mapas nos demuestra que Clinton ganó en la mayoría de los condados de Indiana, pero perdió en las grandes ciudades. En Carolina del Norte, ambos candidatos se dividieron casi a la mitad al estado, pero además Obama venció en las ciudades más pobladas.
Es interesante que haya sido hasta esta etapa final donde Hillary Clinton esté emergiendo con más fuerza y que finalmente se haya desbaratado la Obamanía. En una contienda electoral, tiene más posibilidades de ganar quien pone el tono y los temas del discurso. Obama ganó mientras la palabra "cambio" llegó a prevalecer hasta en los debates de los republicanos. Hillary está obteniendo victorias cuando se ha visto que el discurso post-racial de Obama es una falacia, que el candidato tiene sus fallas como cualquier otro (derivados de su error de juicio al haber escogido como pastor al reverendo Wright), pero si Obama sigue cosechando victorias, los delegados seguirán yéndose a su lado.
Los demócratas muy probablemente elijan a Barack Obama como su nominado a la candidatura por la Presidencia, ya que temen perder el voto de los afro-americanos que se les está dando en una cantidad del 90% como mínimo. Sin embargo, esto sería un error. En las elecciones de 2004, George W. Bush tuvo menos del 20% de votos de los afroamericanos, así que éste es un voto cautivo. Sin embargo, el partido se arriesgaría a perder a ese frágil cúmulo de votantes, los "Reagan Democrats" que se verían seducidos fácilmente por la propuesta de John McCain y que Obama no podría retener. Son ellos, los votantes blancos, los de cuello azul, los de los pueblos, los jubilados y los hispanos (que no acaban de asentarse en este partido) los que están en juego, no los afroamericanos. Desde que se aprobó el Acta de Derechos Civiles de 1964 han estado moviéndose hacia el lado republicano, así que en el 2010 los republicanos volverían a tener el control del Congreso. En cuanto a la campaña como tal, a partir de septiembre veríamos una repetición de la campaña Kerry-Bush, pero ahora en la versión Obama-McCain. Escoger a Obama es una obligación porque ha acumulado el mayor número de delegados hasta ahora, pero sinceramente dudo que sea el camino seguro a la Casa Blanca. Me encantaría verlo como el primer Presidente negro de la historia estadounidense, pero creo que el costo para el partido demócrata sería muy alto.
Una mirada a los mapas nos demuestra que Clinton ganó en la mayoría de los condados de Indiana, pero perdió en las grandes ciudades. En Carolina del Norte, ambos candidatos se dividieron casi a la mitad al estado, pero además Obama venció en las ciudades más pobladas.
Es interesante que haya sido hasta esta etapa final donde Hillary Clinton esté emergiendo con más fuerza y que finalmente se haya desbaratado la Obamanía. En una contienda electoral, tiene más posibilidades de ganar quien pone el tono y los temas del discurso. Obama ganó mientras la palabra "cambio" llegó a prevalecer hasta en los debates de los republicanos. Hillary está obteniendo victorias cuando se ha visto que el discurso post-racial de Obama es una falacia, que el candidato tiene sus fallas como cualquier otro (derivados de su error de juicio al haber escogido como pastor al reverendo Wright), pero si Obama sigue cosechando victorias, los delegados seguirán yéndose a su lado.
Los demócratas muy probablemente elijan a Barack Obama como su nominado a la candidatura por la Presidencia, ya que temen perder el voto de los afro-americanos que se les está dando en una cantidad del 90% como mínimo. Sin embargo, esto sería un error. En las elecciones de 2004, George W. Bush tuvo menos del 20% de votos de los afroamericanos, así que éste es un voto cautivo. Sin embargo, el partido se arriesgaría a perder a ese frágil cúmulo de votantes, los "Reagan Democrats" que se verían seducidos fácilmente por la propuesta de John McCain y que Obama no podría retener. Son ellos, los votantes blancos, los de cuello azul, los de los pueblos, los jubilados y los hispanos (que no acaban de asentarse en este partido) los que están en juego, no los afroamericanos. Desde que se aprobó el Acta de Derechos Civiles de 1964 han estado moviéndose hacia el lado republicano, así que en el 2010 los republicanos volverían a tener el control del Congreso. En cuanto a la campaña como tal, a partir de septiembre veríamos una repetición de la campaña Kerry-Bush, pero ahora en la versión Obama-McCain. Escoger a Obama es una obligación porque ha acumulado el mayor número de delegados hasta ahora, pero sinceramente dudo que sea el camino seguro a la Casa Blanca. Me encantaría verlo como el primer Presidente negro de la historia estadounidense, pero creo que el costo para el partido demócrata sería muy alto.
viernes, 2 de mayo de 2008
Indiana y Carolina del Norte
El próximo martes se celebran elecciones primarias en Carolina del Norte e Indiana. Se espera que en el primer estado sea Barack Obama el que se lleve la mayoría de los votos. Es un estado con una población afroamericana importante y ellos, más que nunca antes, votarán por uno de los suyos. En Indiana las preferencias están muy cercanas, pero es muy posible que sea Hillary Clinton quien gane en Indiana, que es un estado donde hay más blancos, tienen un promedio más bajo de educación y son más pobres que la media nacional. Pero tienen una importante población negra y seguramente apoyarán a Obama. Con lo cual volvemos a la misma situación de hace unas semanas: si Hillary gana en grande en Indiana y Virginia Occidental, seguirá disputándole el liderazgo a Obama. Sin embargo, lo paradójico es que los superdelegados siguen pasándose al lado de Obama.
En síntesis, todavía no se puede prever si la aparición del furibundo Reverendo Wright le hará daño a Obama o no. Tal vez los resultados de Indiana y Carolina del Norte puedan decir algo, pero lo más seguro es que la contienda siga igual. Lo que sí se puede ver es que la Obamanía está tocando tierra y que Hillary Clinton está subiendo, poco a poco, gracias a su tenacidad. Tanto Barack Obama como Hillary Clinton son excelentes candidatos y harían una fórmula de ensueño para muchos. El problema es, ¿quién iría como President@ y quién como Vice-President@? Y hay que ver si no es una fórmula todavía muy difícil de aceptar (lo cual dice mucho de Estados Unidos y cómo el liberalismo se ha detenido en este país).
En síntesis, todavía no se puede prever si la aparición del furibundo Reverendo Wright le hará daño a Obama o no. Tal vez los resultados de Indiana y Carolina del Norte puedan decir algo, pero lo más seguro es que la contienda siga igual. Lo que sí se puede ver es que la Obamanía está tocando tierra y que Hillary Clinton está subiendo, poco a poco, gracias a su tenacidad. Tanto Barack Obama como Hillary Clinton son excelentes candidatos y harían una fórmula de ensueño para muchos. El problema es, ¿quién iría como President@ y quién como Vice-President@? Y hay que ver si no es una fórmula todavía muy difícil de aceptar (lo cual dice mucho de Estados Unidos y cómo el liberalismo se ha detenido en este país).
martes, 29 de abril de 2008
El turno del Reverendo Wright
El Reverendo Wright ha ido por sus 15 minutos de fama al aventarse un par de super conferencias ante la NCAAP y el National Press Club para explicarse y presentarse a la prensa "a su manera" y también realizó una entrevista con Bill Moyers. Wright utilizó la palabra y su derecho a defenderse, lo cual está muy bien. Pero el hombre ha usado el púlpito secular para dañar a su ex protegido y regordearse en su narcisismo. Es posible que el Reverendo Wright se haya sentido agraviado por la actitud de Obama en el discurso de Filadelfia (18 de marzo) sobre cuestiones raciales. Lo que podemos ver es que la relación entre ellos es más compleja de lo que parecía en un principio. En el debate previo a las elecciones de Pennsylvania, se le preguntó al senador porqué Wright había sido “desinvitado” al lanzamiento de su campaña. El ministro afirma que Obama le dijo que podía ser duro en sus sermones y que era mejor para él no estar ahí ese día. Lo cierto es el debate mostró que Obama no era sincero en cuanto a que sabía lo que su pastor decía y cuándo lo decía, sino que decidió ignorarlo hasta que Wright comenzó a ser un lastre.
Sin embargo, el equipo de Barack Obama siente que el énfasis en el Reverendo le perjudica, que viene otra vez todo el cuestionamiento de la raza, pero sobre todo, de las conexiones de Obama con líderes negros que tienen una postura más contestataria hacia el "mainstream" americano y que, en su propia relación con Wright lo deja como un hipócrita, como un político cualquiera que miente.
De pasada, el señor Wright está aprovechando la oportunidad que le da el sistema y que de ahí sacará un buen dinerito. Obama ya le pintó la raya en su momento y que no hay nada más que decir, sólo mantener la distancia. Al buen entendedor, pocas palabras. Si las encuestas y los analistas sugieren que Obama no ha podido acercarse a los católicos y los obreros blancos, menos lo hará con un pastor que está atizando el fuego. Pero las acciones de Wright también son una oportunidad para que Obama pase de las palabras a los hechos y empiece un verdadero movimiento de reconciliación racial. Puede ser un Jesse Jackson o un Martin Luther King, con la opción de llegar a la Casa Blanca, como no se les presentó a éstos.
ADENDO: Barack Obama ha respondido a la iniciativa pública de su ahora ex pastor. Se desmarcó, ahora sí, del Reverendo Wright, con las siguentes palabras:
"Cuando digo que encuentro atroces estos comentarios, de verdad lo digo. Cualquiera que haya trabajado conmigo, que conozca mi vida, que haya leído mis libros, que haya visto de lo que se trata esta campaña, pienso que entenderá que [Wright] es completamente opuesto a lo que yo defiendo y a donde quiero llevar a este país". Ya era hora. Es tiempo de que Barack asuma riesgos.
Liga al video del discurso de Obama: http://my.barackobama.com/page/community/post/stateupdates/gGCJJT
Liga para ver su discurso:
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2008/04/28/AR2008042800446.html?hpid=topnews
Liga para ver la entrevista con Bill Moyers, de PBS:
http://www.pbs.org/moyers/journal/04252008/watch.html
Sin embargo, el equipo de Barack Obama siente que el énfasis en el Reverendo le perjudica, que viene otra vez todo el cuestionamiento de la raza, pero sobre todo, de las conexiones de Obama con líderes negros que tienen una postura más contestataria hacia el "mainstream" americano y que, en su propia relación con Wright lo deja como un hipócrita, como un político cualquiera que miente.
De pasada, el señor Wright está aprovechando la oportunidad que le da el sistema y que de ahí sacará un buen dinerito. Obama ya le pintó la raya en su momento y que no hay nada más que decir, sólo mantener la distancia. Al buen entendedor, pocas palabras. Si las encuestas y los analistas sugieren que Obama no ha podido acercarse a los católicos y los obreros blancos, menos lo hará con un pastor que está atizando el fuego. Pero las acciones de Wright también son una oportunidad para que Obama pase de las palabras a los hechos y empiece un verdadero movimiento de reconciliación racial. Puede ser un Jesse Jackson o un Martin Luther King, con la opción de llegar a la Casa Blanca, como no se les presentó a éstos.
ADENDO: Barack Obama ha respondido a la iniciativa pública de su ahora ex pastor. Se desmarcó, ahora sí, del Reverendo Wright, con las siguentes palabras:
"Cuando digo que encuentro atroces estos comentarios, de verdad lo digo. Cualquiera que haya trabajado conmigo, que conozca mi vida, que haya leído mis libros, que haya visto de lo que se trata esta campaña, pienso que entenderá que [Wright] es completamente opuesto a lo que yo defiendo y a donde quiero llevar a este país". Ya era hora. Es tiempo de que Barack asuma riesgos.
Liga al video del discurso de Obama: http://my.barackobama.com/page/community/post/stateupdates/gGCJJT
Liga para ver su discurso:
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2008/04/28/AR2008042800446.html?hpid=topnews
Liga para ver la entrevista con Bill Moyers, de PBS:
http://www.pbs.org/moyers/journal/04252008/watch.html
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