jueves, 21 de agosto de 2008

La selección de posibles VP

En lo que llega el esperado anuncio del/a compañer@ de fórmula de Barack Obama, ofrecemos la siguiente liga del New York Times sobre quiénes son los que suenan para acompañarlo, además de los de John McCain:
http://elections.nytimes.com/2008/president/candidates/vice-presidents.html

Por lo pronto, no podemos dejar de notar que John McCain ha subido en las encuestas, acortando la ventaja que Barack Obama le llevaba a nivel nacional. Esto es algo digno de tomar en cuenta, aunque NO es definitivo, dado que se esperaba que el candidato (sea quien sea) arrasara en estas elecciones, dada la baja popularidad del Presidente Bush y el mal desempeño de los republicanos en el Congreso. Pero de aquí a noviembre falta mucho y la elección de quien compita en la fórmula con Obama o con McCain alterará las encuestas.

martes, 19 de agosto de 2008

Vice-presidenciables

Aviso: Se dice que entre mañana miércoles y el sábado se anunciará el nombre de la persona que Barack Obama ha elegido para conformar la fórmula de candidatos a la presidencia y vice-presidencia por los demócratas. Por su parte, John McCain hará un anuncio similar el 29 de agosto, en su cumpleaños, y a pocos días de la convención republicana.

Supuestamente, el senador Evan Bayh (Indiana), el gobernador Tim Kaine (Virginia) y el senador Joe Biden (Delaware) están en los tres primeros lugares de la lista. Pero hay quien dice que debería considerar a alguien con un perfil semejante al de Hillary Clinton, para no alienar a sus simpatizantes. Entonces se habla de Kathy Sebelius, gobernadora de Kansas.

Estaremos antentos para proporcionarles un análisis de estos hechos. Por lo pronto, sobresale el gesto de Obama hacia Hillary Clinton: el nombre de la senadora por Nueva York estará incluido en las boletas de votación de la convención, algo que muchos analistas consideran como peligroso. Pero Clinton ha dicho que apoyará a Obama. Ya veremos.

sábado, 26 de julio de 2008

Vacaciones

Esta columna retomará su ciclo habitual a partir del 15 de agosto. Gracias por su atención.

miércoles, 23 de julio de 2008

El tour de Barack Obama

Barack Obama viaja esta semana a Europa y Medio Oriente para mostrar que no es un novato en política exterior. Claro, así como el "yeehaah!!" de Bush no es un sustituto de una política exterior, tampoco lo es tener un padre keniano y haber vivido en Indonesia durante la infancia. De modo que Obama se lanza a un tour con el objetivo de mostrar que es presidenciable, es decir, que puede ser un mandatario que entiende el mundo en el que vive y que tiene ideas frescas. Hacia el interior de Estados Unidos, el mensaje también es "voy a enmendar la mala imagen que nos hizo George W. Bush", así que las filas de fans y la Obamanía europea van a hacer mucho por Obama.

Lo que ha sido muy interesante es el visto bueno de Maliki, el Primer Ministro iraquí, al cronograma de retirada de tropas estadounidenses que presentó Obama. Ya salió a decir que lo tradujeron mal, que él no estuvo de acuerdo con eso, pero sus declaraciones fueron un empujón para Obama, reforzando sus credenciales de política exterior. Obvio, a la Casa Blanca no le gustó nada y por eso Maliki ya se retractó. Con eso, John McCain tiene que atacar más fuerte la inexperiencia de Obama, aunque al senador por Illinois le gusta decir que su experiencia proviene de su historia personal y de estar en el Comité del Senado en Relaciones Exteriores y que está al mismo nivel que Joe Biden, Chuck Hagel, o Chris Dodd, que tienen experiencia de más de 15 años, en promedio, en ese comité. Barack Obama entró al Senado en enero de 2005.

No sé si haya más viajes al exterior por parte de los candidatos. John McCain viajó a México y a Colombia para mostrar su experiencia en política exterior, pero también es cierto que forzó a Obama a viajar a Iraq (Obama nunca había ido) para mostrar su interés en el tema de la guerra y obligarlo a hacer cambios en su posición en esta materia. Al final, podemos ver que las posturas de los dos van convergiendo hacia un mismo punto y no va a haber una gran diferencia en el rumbo que siga Estados Unidos, gane quien gane.

lunes, 21 de julio de 2008

¿Quién va a ganar?

John McCain. Si logra que la elección se centre en Barack Obama, en si es apto para ser un Jefe de las Fuerzas Armadas (sí, volver al concurso de machismo que Kerry perdió frente a Bush), puede ganar. Obama sigue siendo visto como un senador joven, con un legado muy pobre, tanto en la legislatura de Chicago como en el Congreso de la Unión. Su pacifismo puede ser entendido por los liberales, pero no por el americano de clase trabajadora que tiene a su hijo o hija en Irak.

La gente aún tiene dudas sobre Obama, ¿quién es él? ¿cuáles son sus valores? ¿qué comparte con el americano promedio? El escándalo de la portada del New Yorker, donde él está vestido como musulmán y Michelle está vestida como una guerrillera los ha alejado del estereotipo de la familia feliz del Sueño Americano. Así, ella es la típica afroamericana enojada y frustrada con la vida, que llena de amargura a su familia y él un fanático musulmán. En realidad, son un matrimonio feliz, con dos hijas y ella es una profesionista exitosa, no una amargada.

Barack Obama puede ganar si la elección se centra en John McCain, en su récord en el Senado. McCain ha sido visto como un rebelde, un senador independiente que no teme ir en contra de su propio partido o su Presidente por apoyar una causa en la que él cree. Sin embargo, así como Obama se ha movido hacia el centro, McCain se ha movido hacia la derecha y esto lo pueden aprovechar los demócratas para tachar a McCain de inconsistente. Por otro lado, está el tema de la edad y la fortuna de Cindy McCain, que no ha accedido ha hacer pública su declaración de impuestos.

Si el debate se centra en John McCain, es posible que se siembren dudas en los cuadros del partido republicano, especialmente los evangélicos y los que en las ocasiones anteriores se han enfrentado con él. Depende del compañero o compañera de fórmula del Senador por Arizona si McCain puede conseguir estos votos.

sábado, 12 de julio de 2008

¿Qué representa Jesse Jackson?

Hace casi un año, cuando Barack Obama anunció sus intenciones de competir por la candidatura demócrata, hubo muchas voces que dijeron que Barack no era "suficientemente negro" por el hecho de no provenir de esclavos. En realidad, que Obama sea un mulato no tiene mucho qué ver. Nadie dice que Halle Berry no sea suficientemente negra, ni se acuerdan que Lenny Kravitz es mitad judío, como muchos otros casos de artistas, académicos y científicos que han sobresalido por sus cualidades. Sin embargo, todos ellos, de "raza mixta" comparten que por lo menos uno de sus progenitores provenía de esos esclavos traídos de África. Al menos uno de sus padres o sus abuelos habían tenido que sufrir la terrible segregación racial. Pero Barack Obama no. Con una visión que está desprovista de este bagaje, a muchos les parecía que Obama no representaba esa parte de la identidad afroamericana (lo que sí ocurre con su esposa Michelle Robinson).

Bueno, pues una de las primeras voces que desacreditó a Obama fue precisamente Jesse Jackson. No obstante, el viejo político supo que era momento de callar ante la estrella naciente y apoyarla. Después de todo, Barack Obama ha logrado lo que él no pudo en 1984. El problema es que tampoco ha logrado influir en Obama. A diferencia de los otros candidatos a la presidencia, Obama no necesita a Jesse Jackson para tener el voto de los afroamericanos. Lo tiene por sí mismo. Por ello, las relaciones entre ambos son cordiales, pero distantes. El escándalo no puede ser más claro: Jesse Jackson criticó a Obama por "hablar con ellos por encima del hombro" (mi traducción. Literalmente dijo: "talking down to black people") con respecto a los padres ausentes. El padre de Obama lo abandonó como a los 2 años. Jesse Jackson ha abandonado a varios hijos.

El problema, además de ser el del político carismático que no se deja manipular frente al viejo zorro, es generacional. La generación de Obama quiere un nuevo presente y un nuevo futuro. Son hijos abandonados, son padres distintos a sus propios padres. Jesse Jackson representa el pasado, aún más de lo que Hillary Clinton representaba el pasado para los votantes demócratas. Está por demás decir quién tiene la batalla perdida.

viernes, 4 de julio de 2008

John McCain y América Latina

El viaje de John McCain a Colombia y México es un acto inusitado para una campaña presidencial. Normalmente la política exterior, a menos que se trate de un tema como la guerra en Iraq, no es uno de los temas principales. Mucho menos se estila viajar al extranjero, como no sea a una zona en conflicto, o a Inglaterra o Canadá.

Pero Latinoamérica dará de qué hablar. Por un lado, está el libre comercio, específicamente, el acuerdo con Colombia, y el TLCAN, que algunos insisten en que debe revisarse. Recordemos que uno de los “errores” de McCain en las elecciones primarias de enero fue decirles a unos ex empleados de una armadora de coches que los empleos que habían perdido a causa de la globalización no van a volver. Triste, pero cierto.

John McCain favorece los acuerdos de libre comercio, pero para muchos la relación libre comercio/empleos nacionales es un juego de suma-cero. Por lo tanto, al viajar a dos países tan controversiales como el nuestro y como Colombia está tomando el riesgo de ser percibido como alguien que prefiere crear empleos fuera de Estados Unidos. Sin olvidar que México y Colombia son dos aliados de Estado Unidos en la lucha contra el narcotráfico y que se distinguen de sus vecinos en la región por no tener gobiernos de izquierda. Que McCain haya estado en Colombia justo cuando se liberó a Ingrid Betancourt y a tres militares estadounidenses es una coincidencia que hace que se resalte el tema de la seguridad nacional en la relación bilateral. Un plus para McCain.

Por cierto, el tema migratorio estará presente. McCain ha apoyado fuertemente, aún a costa de su popularidad, que haya una reforma que permita el esquema de trabajadores temporales, e incluso una vía a la ciudadanización. Cuota de por medio, exámenes de por medio, no importa. Es una garantía de que tiene sensibilidad ante el asunto y que no cede a presiones de lo que marquen las encuestas.