sábado, 11 de octubre de 2008

La ética de Sarah Palin

Cuando Sarah Palin fue seleccionada por John McCain como su VP, inmediatamente surgieron los rumores sobre la investigación en curso sobre lo que hoy se conoce como "Troopergate". Palin había despedido a Walt Monegan, el comisionado de seguridad pública, supuestamente por negarse a despedir a Michael Wooten, cuñado de Palin, que en ese tiempo tenía una amarga batalla por la custodia de sus hijos con la hermana de la gobernadora. El reporte fue suscrito por una comisión bipartidista en la que sobresalen tanto simpatizantes de Barack Obama en Alsaka, como Stevens, senador de ese estado y a quien en el pasado Palin había acusado de corrupto por el famoso "Puente a la nada". Stevens ha dejado atrás los conflictos personales con Palin y le ha dado todo su apoyo.

Lo interesante del caso es que el reporte ha encontrado que Palin abusó de su poder como gobernadora en el despido de Monegan. También, que su esposo, Todd Palin, utilizó las instalaciones de la gobernadora, que tuvo acceso a registros estatales y que presionó a empleados públicos para conseguir que penalizaran duramente a Wooten. Cuando esto no se consiguió, vinieron pleitos entre Palin y Monegan por manejos de agenda (incluyendo financiamiento), que culminó con la "reasignación" de Monegan, que en realidad fue como una degradación de su cargo, al pasarlo al control de bebidas y alcoholes. Pero el asunto no es tan sencillo, debido a que el castigo está pensado para casos donde hay un beneficio financiero que pueda ser comprobable. En este caso, es una vendetta familiar, no hay ganancia monetaria. Por lo tanto, puede que el asunto no pase a mayores, pero que sí afecte negativamente la imagen de "maverick" de Palin y, por ende, a la campaña de John McCain.

http://www.nytimes.com/2008/10/11/us/politics/11trooper.html?partner=permalink&exprod=permalink

miércoles, 8 de octubre de 2008

Un debate estilo town-hall

No sé si llamar debate a lo de anoche, pero digamos que lo fue. El formato en que personas del público y el moderador hacen preguntas, deja poco para que los candidatos debatan entre sí, pero como sea, algo de eso vimos en Nashville. Era de esperarse que el tema principal fuera la economía, que se hablara de la guerra en Iraq, los impuestos y la energía. Las noticias son sobre las caídas de las bolsas de valores aquí y allá y todos tememos por nuestros empleos y por cómo pagaremos nuestras deudas, como es natural. De modo que era la noche perfecta para una explicación detallada de los planes económicos de los candidatos, ya que las preguntas eran formuladas por gente "normal" y los candidatos les respondían diectamente. Pero dado el tiempo limitado para las respuestas, tanto McCain como Obama prefirieron dar más de lo mismo. Ninguno profundizó en sus respuestas. Ninguno dijo algo nuevo a lo que ha dicho en otros foros. Así que nos quedamos igual. Los dos se mesuraron en cómo se dirigían al otro, ya fuese en el lenguaje verbal o en el corporal. La clave era ser accesible con el público y, en ese sentido, McCain siguió la regla de llamar a la persona por su nombre e ir a responderle frente a frente. Obama tuvo un estilo similar, pero sí mostró una distancia (mínima) entre él y algunos de los que hicieron preguntas que le calaron un poco. McCain probó que hay dos clases de estadounidenses: los que han estado en la marina y el resto. Al veterano que hizo una pregunta fue y le estrechó la mano. El único con quien tuvo ese gesto. Obama no trató de manera preferencial al chico afroamericano que hizo una pregunta.

No sé si alguien haya cambiado de preferencias con el debate de anoche. Creo que no añade gran cosa al estado de las elecciones, que está plagado de escándalos y mentiras. Aún así, lo que favorece a Obama es que la economía está mal y que sus respuestas fueron mejores que las McCain, que no haya la forma de desligarse de la crisis. Por más que trató de posicionarse como "independiente", como reformador, es un hecho que las encuestas ahora son favorables a Obama.

Donde podemos ver que en política exterior no hay diferencias importantes entre ellos o con George W. Bush fue en una de las últimas preguntas, donde una mujer inquirió sobre la voluntad de atacar a Al Qaeda en Paquistán incluso si el gobierno paquistaní se negaba a actuar. Ninguno de los dos candidatos sometería la decisión de atacar en suelo paquistaní a un voto del Consejo de Seguridad. Lo interesante de esta pregunta es que se vinculó atacar un estado vecino a donde hay una guerra. Y el ejemplo fue cuando durante la guerra de Vietnam se atacaron bases de norvietnamitas en Camboya. Kissinger fue el autor intelectual de esta estrategia, que no sé si sirvió a Estados Unidos en ese momento, aunque no le haya ganado la guerra, pero que violó una gran cantidad de leyes internacionales y que por ello Kissinger es catalogado como "criminal de guerra" por muchos. Ni McCain, ni Obama se distanciaron de la posición de Kissinger, sino que la seguirían. En esta respuesta hay muchísimo unilateralismo, del mismo que se la ha criticado a Bush, que se le achaca a McCain, pero que nadie cree que Obama seguiría. Y ya ven...

Transmisión con transcripción y "verificador de datos" aquí: http://elections.nytimes.com/2008/president/debates/second-presidential-debate.html

viernes, 3 de octubre de 2008

Experiencia vs. carisma, otra vez

El debate de anoche entre Sarah Palin y Joe Biden fue muy interesante por muchas razones, pero particularmente por los preparativos, que se han vuelto una fase más de la carrera por ganar la Casa Blanca.

En primer lugar, se bajaron tanto las expectativas sobre el desempeño de Sarah Palin después de sus entrevistas en televisión, que casi con que ella no se tropezara, ya estaba bien. Y en ese punto, Palin superó las expectativas. Por su parte, los seguidores de Joe Biden cruzaron los dedos para que no metiera la pata, cosa que cumplió. En este sentido, el debate fue de muy, muy baja calidad. Claramente, los dos contrincantes no estaban a la misma altura. Palin no puede articular de una manera clara y concisa sus puntos de vista, como sí pudo hacerlo Biden. Ella está aprendiendo sobre las cosas que Biden maneja al detalle, pero puede darle una cátedra a Biden sobre el manejo de los medios de comunicación.

Esto es crucial porque, como vimos en las elecciones primarias de este año y la campaña presidencial de 2004, la gente es más emocional que cerebral al momento de votar. En ese punto, Sarah Palin estuvo fabulosa: proyectó una imagen de familiaridad y cordialidad, se presentó como una americana de clase media y demostró ser una efectiva "cheerleader" del candidato McCain. Por lo tanto, consiguió que el votante promedio se identificara con ella no sólo en su lenguaje, sino el punto hasta dónde entiende las cosas. Por eso, si los medios la critican hoy como "ignorante", lo que harán será mandar a los votantes directo a las urnas por John McCain.

Por su lado, Joe Biden proyectó seguridad y conocimiento de los temas que se están tratando: economía, seguridad nacional, relaciones exteriores, etc. También hizo su intento por relacionarse con la clase media, ya que él es (o fue) parte de ella. Pero más que nada, lo que hizo fue mostrar que tenía experiencia de sobra para contrarrestar lo que le falta a Palin (y a Obama, si me apuran). Sin embargo, no pudo evitar que sus argumentos sonaran un poco más elevados del lenguaje del ciudadano promedio, lo que le ganó puntos entre los especialistas (claramente ganó el debate en este aspecto) y los periodistas. Aunque lo intentó, fue aburrido en algunos temas y eso se debe a que no tiene un gran carisma.

En conclusión, la campaña de Barack Obama se olvidó de los métodos que ellos mismos usaron contra Hillary Clinton en las primarias de este año. Los debates Clinton vs. Obama se trataron de experiencia vs. carisma y el resultado es que triunfó el carisma sobre la experiencia. Anoche Sarah Palin les dio una cucharada de su propio chocolate, porque logró empatía con la mayoría de los televidentes. El americano promedio puede pensar que Palin, más que Biden sabe lo que siente en estos momentos de crisis y eso pesa mucho en las urnas.

Transmisión y transcripción del debate: http://elections.nytimes.com/2008/president/debates/vice-presidential-debate.html

sábado, 27 de septiembre de 2008

Sobre el primer debate

Lo primero que hay que decir es que para ganar un debate no nada mas se necesita tener un buen desempeno al momento de responder las preguntas del contrincante y el moderador, sino un buen equipo de comentaristas que resalten los puntos positivos de uno y senalen los errores (reales o no) del otro. Eso va para quienes no hayan visto el debate y comiencen a leer editoriales y comentarios sobre el debate en blogs como este y otras formas de comentario en internet. La objetividad es escasa y cada cuatro anios parece que "esta es la contienda mas importante" y que no hay lugar para errores. Asi que los medios que tienden a la izquierda apoyan al candidato democrata y los medios conservadores apoyan al republicano. Lo mismo pasa ahora.

Dicho lo anterior, creo que si la politica exterior era uno de los temas fuertes de John McCain, Barack Obama salio bien librado. McCain no vencio por knock out, pero tal vez sumo algunos puntos en un lado y Obama sumo puntos en otro lado. Creo que no hubo sorpresas, los comentarios (prometo repasar varias veces las transcripciones y videos por si hallo algo muy interesante) fueron mas de lo mismo que hemos estado oyendo hasta ahora. Si Obama "sobrevivio", esto muestra que ha aprendido y puede considerar a este debate como un triunfo personal, por lo que ira mas seguro en los proximos. Por su parte, McCain puede decir que lo hizo muy bien, que mostro que tiene tablas y, aunque no tuvo la capacidad de hacer quedar como un novato a Obama, si tuvo una actitud que por momentos era mas "aproximable" para el espectador. Es decir, su estilo fue menos academico y menos distante que el de Obama y eso cuenta mas que muchos argumentos (preguntele a Bush si eso funciona o no).

Sin embargo, el debate no es un evento aislado y lo que tenemos es a los ejercitos de comentaristas de un lado u otro sembrando opiniones positivas en los medios. Asi como tambien tenemos esa jugada arriesgada de McCain de suspender la campania en lo que el Congreso se pone de acuerdo en pasar medidas que ayuden a encontrar una solucion a la crisis. Es una medida muy arriesgada, ya que los democratas pueden arruinarle el juego, pero tambien: a) si se llega a un acuerdo, queda como un heroe: b) puede acusar a Obama de egoista, ya que no hace lo mismo que el: c)si no se llega a un acuerdo puede quedar como un inutil o usar la maquinaria republicana para acusar a los democratas de obstruccionistas.

Que McCain suspenda su campania no quiere decir que nadie haga campania por el: quedan los voluntarios y esos estan sujetos a reglas distintas que las de los candidatos (tienen mas libertad para atacar al adversario).

miércoles, 24 de septiembre de 2008

El debate del viernes

El viernes será el primer debate entre John McCain y Barack Obama. Ninguno de los dos es un as para los debates, aunque cada uno tiene alguna cualidad que lo puede ayudar a ganar. McCain participó en debates en las elecciones primarias de este año contra los otros pre-candidatos e hizo un buen papel, aunque no hay ninguna frase que él dijera que yo pueda recordar (como sí recuerdo varias de Mike Huckabee). Lo cual es bueno porque, en síntesis, no metió la pata.

Barack Obama tuvo que enfrentarse a varios candidatos más y luego seguir en una ronda de encuentros con Hillary Clinton. En ellos vimos que de la oratoria al debate había un gran trecho y que se enojaba cuando era atacado por los otros, pero su inteligencia es innegable y ha aprendido muy rápido.

McCain puede enojarse (cosa que siempre es mal percibida en un debate y que conduce a errores) y decir algo que le haga perder la cabeza, o sonar demasiado agresivo. Obama puede marear con su retórica o mostrarse distante. Ambos candidatos se han estado preparando en las últimas semanas, aunque el senador por Illinois ha probado ser un excelente alumno y mejoró mucho su desempeño en los últimos debates en los que participó.

Los temas son política exterior y seguridad nacional, que son el "expertise" de McCain, así que está obligado a ganar para probar que es su terreno y que sus críticas hacia Obama son la verdad. Pero si pierde, tendrá problemas para remontar su campaña, pues sus argumentos contra Obama se derrumbarán y es en ellos en que ha construido su campaña, más que en sus proyectos para reformar a Estados Unidos.

Quien crea que Obama y McCain van a hablar de Cuba, Venezuela o cualquier otro tema latinoamericano, quedarán decepcionados. Si acaso, se hablará de México y la rampante inseguridad ocasionada por la corrupción, la impunidad y el narcotráfico, como una excusa para pasar (o no) una reforma migratoria y apuntalar aún más la construcción del muro en la frontera méxico-americana. Pero más bien se hablará de Iraq, Afganistán, Israel (que es un punto débil de Obama), la relación con Europa, Corea del Norte, qué hacer con Rusia y la zona del Cáucaso, que se está volviendo un gran reto geopolítico.

Aunque ahora hay mucha gente que ya decidió por quién votar y que es una elección incluso más reñida que la de hace 4 años (porque el país está muy polarizado desde hace lustros), es muy probable que los indecisos se decanten por uno u otro candidato según su desempeño en esta noche y las otras dos que siguen (7 de octubre en Tennessee y 15 de octubre en Nueva York). Después vendrá el encuentro entre Joe Biden y Sarah Palin, que también será muy interesante, por ver cómo se desempeña ella y si Biden la hace pedazos... o al revés.

Desgraciadamente, será un formato tan cerrado como el de los debates Bush-Kerry, así que no habrá grandes sorpresas. Ojalá que haya claridad en las ideas y que digan alguna frase memorable. Pero de ahí a usar el debate para conocer al "verdadero McCain" o al "Obama real", será una verdadera decepción porque el formato es muy, muy acartonado, precisamente para evitar que la candidatura de alguno se vaya por la borda tras alguna metida de pata aquí (ver las primeras entradas de este blog para un poco de historia sobre los debates presidenciales).

viernes, 19 de septiembre de 2008

Las guerras culturales

Además de la guerra en Iraq y Afganistán, las guerras culturales al interior de Estados Unidos siguen vigentes. Desde que Richard Nixon le hablara a la mayoría silenciosa en 1968, la gente de este país vive una polarización que no termina. De un lado, los liberales, que viven en ciudades grandes, en las dos costas del país, que tienen por lo menos la preparatoria (High School) terminada, la mayoría tiene títulos universitarios y un alto porcentaje de la gente graduada de las Ivy League suele ser demócrata. Lo mismo ocurre con las mujeres jóvenes, la gente de altos ingresos que practica alguna profesión, y hasta antes del 9/11 no se definían como personas religiosas, sino espirituales, etc. Apoyan el acceso al aborto, la educación sexual, los matrimonios entre personas del mismo sexo y están en contra de la pena de muerte.

Del otro lado están los conservadores, los que se oponen al aborto, apoyan la pena de muerte, suelen vivir en ciudades pequeñas (aunque hay sus buenas excepciones), en lo que alguien denominó "Jesusland", no tienen la preparatoria terminada, o al menos ése es su grado de escolaridad más alto, suelen conjuntar tanto a la clase media como a la élite económica, repudian la intervención gubernamental en la economía, los programas de asistencia social, y suelen ser los más religiosos de todos. Claro, entre los votantes del partido republicano escasean los afro-americanos, aunque han tenido éxito en atraer a los latinos por lo menos en las elecciones de 2000 y 2004. La mayoría de los hombres vota a los republicanos, que defienden el derecho a poseer y portar armas en todo tipo de casos (los demócratas apoyan restricciones, pero en realidad no difieren gran cosa). Se oponen a los matrimonios gays y adoran los recortes de impuestos. En política exterior las visiones de los liberales y los conservadores tienen mucho en común, pero eso lo analizaremos en otra entrega.

Poner en evidencia estas dos posturas nos ayuda a entender en cuál de estos sectores hay un mayor apoyo a Barack Obama/Joe Biden o a Sarah Palin (interesante, es como si Palin fuera candidata a la Presidencia, no al puesto #2)/McCain. De esta manera, entendemos el impacto de Palin, pero también es un recordatorio de que los temas culturales, los de los valores y no tanto la guerra y la economía serán los predominantes en la campaña de otoño. La inmigración está pasando un segundo o tercer plano, pero si EL debate es sobre valores y cultura, los republicanos tienen más posibilidades de ganar. Así que los demócratas deben estar gritándole a Obama: ¡es la economía, estúpido!

miércoles, 17 de septiembre de 2008

El fenómeno Palin

Si siguen esta gráfica con atención (http://www.realclearpolitics.com/epolls/2008/president/us/general_election_mccain_vs_obama-225.html) verán que Barack Obama ha predominado en comparación con John McCain. Se puede mover el cursor para que aparezcan los puntos que tiene cada candidato, por lo que señalaremos 3 fechas a partir de 2008: 12 de enero, 20 de junio y 8 de septiembre.

La primera corresponde al "momentum" que consiguió Obama tras los caucus de Iowa y haberle quitado el estatus de favorita a Hillary Clinton. Ahí consiguió demostrar que era una opción frente a la senadora y se mantuvo. Sigue el período posterior al SuperMartes (5 de febrero) donde su popularidad se incrementó (no vienen datos de Hillary Clinton), donde podemos ver que tuvo buenos números, a pesar de los escándalos (reverendo Wright, Ayres, Rezko, Michelle O.) y de que Clinton ganó prácticamente todas las elecciones primarias que siguieron. Por lo tanto, la siguiente fecha, 20 de junio es cuando las primarias se terminaron (2 de junio) y Hillary se sale de la campaña. Es el período donde John McCain desaparece de los titulares y todo es hablar de Obama, con lo que cobra una especial atención el hecho de que los números de John McCain del 2 de junio al 2 de septiembre están muy por debajo de las cifras de Obama. Aún así, es digno de mencionarse que, poco a poco, el senador por Arizona va repuntando en las encuestas, hasta llegar al nombramiento de Sarah Palin.

Podemos ver que fue positivo para Barack Obama haber nominado a Joe Biden (lo siento, sigo pensando que tenía mejores opciones) y que su propia nominación fue bien recibida. Pero vean lo bien que reaccionó la gente a Sarah Palin. Y es que, recuerden que los de los medios de comunicación como CBS, CNN, The New York Times o el Washington Post tienen una gran influencia, pero hay estudios del Pew Research Center que muestran que realmente los que ejercen influencia en un mayor número de personas son las estaciones de televisión local, que son el polo opuesto de los medios que he señalado anteriormente. Y, si el New York Times odia a Sarah Palin, los otros medios la adoran.

Hay una gran cantidad de "señales" raras que nos indican quién ganará: si en un lugar gana X equipo tal año, si los Yankees o los Red Socks ganan o pierden, si las marmotas voltean al sur o al oeste, etc. También hay serie de preguntas claves en las encuestas que nos pueden dar una idea de hacia dónde van las preferencias de los votantes. En 2000 y 2004 los votantes a quienes se les preguntó que con quién preferían tomarse una cerveza escogieron a George W. Bush, por encima de personajes "estirados" como Al Gore o John Kerry. Piensen en ellos en la cantina local y podrían parecer un poco fuera de lugar. Hagan esa pregunta este año. Habrá quien crea que Obama ni siquiera consume alcohol (George W. Bush NO, porque es AA). Supongo que, al estar casado con una heredera de una cervecería, McCain sí toma alcohol. Y también supongo que es fácil imaginar que Sarah Palin será más popular si la incluyen en la pregunta. La cuestión es: para la mayoría de los hombres y mujeres promedio de Estados Unidos es más fácil identificarse con una mujer que fue a una universidad X, que tiene problemas familiares de embarazos precoces, que ha salido adelante sin necesidad de una familia "pudiente", ni nada que corresponde al perfil del propio Bush o McCain. Sarah Palin es genuinamente una mujer promedio. Podríamos decir que es casi lo mismo con Obama. Como dijera alguien sobre Obama y Palin: los dos son guapos, atractivos, inteligentes, carismáticos. La diferencia es que ella mata su comida (antes que saliera lo del lipstick). Ojo: Obama va derechito a convertirse en un "girlie man" = demasiado débil para ser Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.

P.D. Agradezco los comentarios a las anteriores columnas y me disculpo por los errores técnicos que me impidieron actualizar este blog.